COLOMBIA: Entrevista con Feliciano Valencia

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Entrevista: Con Feliciano Valencia, vocero de la comunidad, para entender la situación de la zona y conocer sus peticiones.

¿Qué son los decretos autonómicos?

Dentro del movimiento indígena hay aspectos muy importantes como la esencia, el corazón y el espíritu, estos mueven la vida de los indígenas. También está la tierra, el territorio, los planes de vida y el gobierno propio que definen la apuesta, la agenda y el proyecto político, temas que no se negocian. Y que la sociedad colombiana y el Gobierno deben tener en cuenta para que sea posible nuestra estabilidad.

¿Cómo han logrado mantenerlos?

Los derechos autonómicos son milenarios, ancestrales. Han sido eternos desde la llegada de los Nasa a esta tierra. Hay muchos conceptos que se desarrollan en las costumbres. Nos permite decir que somos originarios, auténticos, autónomos y somos origen en este territorio.

¿Y qué es lo que pasa ahora?

Si bien es cierto la sociedad colombiana, el Estado y el Gobierno nos incluyó. No ha sido lo suficientemente entendido por parte de los funcionarios públicos, de la institucionalidad y por la sociedad colombiana. Por eso cuando salimos a reclamar autonomía la confunden con independencia. A la hora de decir que nos devuelvan la tierra, lo confunden con acuerdos y convenios con el Estado.

¿Cómo está la región?

Se ha venido denunciando la presencia de grupos paramilitares en la región, que seguramente se venderán al mejor postor a la hora del levantamiento indígena. Seguramente nos van a poner en contra a campesinos y afros, porque esa ha sido la estrategia para frenar la presencia indígena en la tierra plana.

Las multinacionales cañeras están haciendo negocio con lo que es de nosotros. El agua que mandamos nosotros es limpia y ellos la devuelven contaminada.

¿Han denunciado la presencia de esos grupos paramilitares?

Ya lo hemos denunciado a la justicia ordinaria pero no vemos avances, no vemos investigación para las amenazas, asesinatos y heridos.. En los últimos 10 años llevamos más de 126 muertos, llevamos 4 asesinatos en lo corrido de 2015. ¿Cómo es posible que salga un panfleto de las águilas negras amenazándonos? ¿Qué es lo que está pasando nuevamente en la región? Y en la audiencia pública en Caloto, el martes lo hablamos.

¿Qué problemas tienen actualmente?

El problema número uno es que el Estado, el gobierno y la sociedad no nos ha entendido suficientemente cuando hablamos de los derechos originarios de los pueblos indígenas. Los actores que hacen presencia dentro de los territorios indígenas nos han confundido en que los indios estamos supeditados a ideologías, pensamientos o propuestas de ellos. Y el Estado nos quiere ver subordinados a la normatividad colombiana. Eso es un problema estructural.

El segundo problema que vemos es la intervención de intereses económicos. Nacional y transnacionalmente, ven en el territorio indígena como la reserva para el funcionamiento de la industrialización y del modelo de desarrollo económico estatal y transnacional. Se vienen problemas en cuanto a los recursos naturales, que tanto hemos defendido, las ideologías eclesiásticas, evangélicas y partidistas que nos agobian en este momento.

El otro problema que nos agobia es la responsabilidad del Estado para satisfacer las necesidades en el marco de lo que la ley ha definido como enfoque diferencial. Tratándonos como si fuéramos un reto del conglomerado colombiano y nosotros estamos pidiendo que nos atiendan como consideramos que debe ser, entonces las supuestas políticas públicas del gobierno nacional que tratan de mejorar nuestras vidas las formulan mal, no las concertan y no tienen en cuenta lo que nosotros estamos pensando.

Por otro lado está la intervención armada de grupos de izquierda que nos ven como su base social, porque ellos han estado aquí, porque supuestamente han hablado por nosotros y consideran que debemos estar subordinados a las ideologías, proyectos y programas que han venido planteando. Esa es una situación problemática para nosotros.

Y el modelo de desarrollo, porque ven la tierra indígena como una reserva propicia y muy apetecida para que el modelo siga funcionando, hoy nos acorralan con la industria cañera, los monocultivos de café. Políticas de especies mayores o menores que aplica Fedegan y por la presencia de multinacionales madereras de pino y eucalipto que las promueve cartón de Colombia.

Estamos intervenidos en muchos aspectos que no tiene nada que ver con el mundo indígena. El otro elemento que nosotros vemos es que la cooperación internacional que por un lado buscan alivianar la problemática de los pueblos indígenas en las regiones y que llegan con proyectos y programas que no tienen en cuenta lo que estamos planteando en nuestros programas de vida o a desestabilizar lo que estamos construyendo, la cooperación internacional dice yo le apoyo esa iniciativa pero las condiciones son determinadas. Lo que nosotros respondemos es que concertemos dependiendo a lo que estamos pensando para que ellos se acomoden a lo que estamos haciendo y por eso hay problemáticas sin sentido. Y a eso suma el narcotráfico y la minería ilegal que nos desestabiliza.

Por esas razones decidieron entrar en levantamiento, ¿en qué consiste?

Es la ocupación de las tierras ancestrales. Queremos que nos devuelvan lo que nos pertenece. Si es necesario salir a las calles las comunidades lo harán. No hay un tiempo determinado, la gente va a ir avanzando. De aquí en adelante vamos a hacer presencia en los lugares que consideramos y no afán. Si hay que durar 15 o 50 años lo vamos a hacer.

¿Quiénes están participando?

Todos los cabildos del norte del Cauca. Se concretó con la autoridad que iremos por la tierra. Si bien es cierto que los indios tenemos tierra en la montaña, el Gobierno sabe que la tierra productiva está en la parte plana. Y por eso es que hemos bajado a esta zona.

¿En qué va consistir ese levantamiento para la madre tierra?

Desde hace un mes hay ocupación de fincas, los indígenas estamos haciendo presencia en Corinto, Toribío, Buenos Aires. El tema de ocupación, liberación o recuperación de tierra es un mandato que se ha establecido desde hace dos años en el Congreso de Coconuco y las comunidades lo estamos desarrollando.

Lo que estamos haciendo es fortalecer la presencia de gente en los resguardos y si se necesita tierra hay que buscarlos, vamos porque es de nuestros abuelos, de nuestros ancestros, pero está ocupada por la industria cañera.

Nosotros no tenemos nada que negociar con el gobierno, y lo pedimos es que garanticen la devolución de lo que nos quitaron. Nosotros vivimos de la tierra y la defendemos.

En esas zonas están los afros, ¿cómo es su relación con ellos?

Hay una buena relación con las organizaciones campesinas, hemos dialogado. Con los hermanos afros hemos hecho el mismo ejercicio. Ahora avanzamos para ponernos de acuerdo y ver hasta dónde se está pensando la tierra afrocolombiana, hasta dónde la campesina y generar un escenario de convivencia. Estamos llamando a los gremios y a los empresarios para pactar y no entrar en una confrontación.

¿Qué esperan que diga el Gobierno?

El Gobierno va a tener la presión de quienes se consideran dueños de las tierras que estamos reclamando y seguramente se vendrán alegatos jurídicos. Seguro tendremos represión de los que se consideran dueños.

Colocada desde: elespectador.com

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